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viernes, 30 de agosto de 2013

Feria de Málaga, la fiesta de todos los malagueños

No podíamos despedirnos de Málaga sin disfrutar de su fiesta más popular, la Feria de Málaga, que acoge a muchísimos turistas fascinados con el recibimiento y el fantástico hospedaje de los malagueños. La fiesta dura todo el día, desde primera hora de la mañana hasta que el cuerpo no aguanta en plena madrugada casi antes del amanecer. La preciosa portada da la bienvenida a la Feria Real que congrega el tipismo andaluz en una explanada que convive con la feria de atracciones, pero por la mañana son los caballos con sus adornos, los trajes de flamenca, la gastronomía y los carros los protagonistas.












Por la tarde la fiesta se traslada al centro. Hasta las 18 horas la música está permitida en los quioscos habilitados por las fiesta haciendo mover las caderas a niños, jóvenes y mayores. Sólo hay que tener la actitud de pasarlo bien de forma sana y la Feria te regala toda su magia. 







Mientras que en la Feria Real son los preciosos trajes que llevan las bellas andaluzas, en el centro de la ciudad las aglomeraciones, el calor reinante y la comodidad han derivado a que la mayoría no haga uso de los trajes típicos, aunque eso sí, peinetas y biznagas -típico ramillete de jazmines- se colocan estratégicamente en los peinados de las mujeres.




 Cualquier calle, esquina, plaza es ideal para bailar sevillanas mientras grupos folklóricos amenizan la fiesta y el Cartojal, vino dulce, que nunca mejor dicho hace el agosto, refresca la garganta de los que nos apuntamos a la Feria de Málaga. Gracias a Marina, Pilu y Luis, que fueron los mejores anfitriones que podíamos tener, nos integramos hasta el punto de parecer malagueños en pleno jolgorio. 







La fiesta acaba con el tiempo justo para recuperar algo de fuerzas, dar la bienvenida a la noche y volver a la zona de la Feria Real que vuelve a cobrar el protagonismo. Ahora con la portada iluminada, sin caballos pero llena de gente, con muchas casetas que te dan la bienvenida para tomar algo, para bailar, para conocer más de Málaga y sentirte un auténtico malagueño en su fiesta grande. Allí estábamos con la cámara para llevarnos este bonito recuerdo.









Y para terminar nuestra visita a Málaga quisimos verla desde la gran noria instalada en las atracciones de la Feria. Una noria que ha dejado chica a su predecesora que se sitúa a su vera y que te permite tener una preciosa panorámica de Málaga en su gran semana, en su Feria de Agosto. 




Con estas preciosas vistas nos despedimos de nuestra aventura malagueña muy agradecidos a TuBillete.com por la oportunidad que nos ha dado y sobre todo por el esfuerzo de muchos compañeros para que todo haya sido tan idílico; a Welcome Incoming Services por su cortesía y habernos obtenido acceso a las atracciones turísticas de la Costa del Sol; a Air Europa por su amabilidad en cada vuelo;  SIXT por aportarnos el medio de transporte con el que movernos por la ciudad y A TI, por estar ahí, viajando con nosotros en cada destino. 
¡VIVA MÁLAGA!



jueves, 29 de agosto de 2013

Veraneando en las playas de la Costa del Sol, no te puede faltar un espeto

La Costa del Sol, en el litoral de Málaga, es el centro neurálgico del turismo en Andalucía. Millones de pernoctaciones de turistas llegados de todo el planeta se producen especialmente en el periodo veraniego, en el que el sol, la gastronomía, los inmejorables servicios y la amabilidad andaluza satisfacen todas sus necesidades. En esta jornada nos hemos animado a conocerla a fondo, a descubrirla.


Para aprovechar el sol pero evitarlo en su hora punta, nos montamos en nuestro coche de SIXT y seguimos la ruta de anteriores días, pero en esta ocasión no paramos en Benalmádena sino que nuestra primera parada fue Fuengirola. El Toro de Osborne, originariamente expuesto en la geografía nacional como valla publicitaria y que ahora constituye un símbolo del paisaje español, te da la bienvenida sobre un cerro mientras en el litoral kilómetros de arena te hacen perder la vista en busca del final de la playa. Más de 8 kilómetros de costa suman las siete playas de bandera azul que dispone este municipio en un entorno urbano, con inmejorables servicios de hamacas, bares, comercios, chiringuitos y muy seguro, con varios puntos de socorristas y policías recorriendo la playa.







Paseando por la playa podrás comprobar que sobre todo son británicos, alemanes y nórdicos los que disfrutan del sol malagueño mientras se dan un baño, se tuestan sobre la cálida arena o practican todo tipo de deportes acuáticos.


Cuando el sol aprieta lo mejor es ir a un chiringuito, ponerse a la sombra y coger fuerzas para seguir disfrutando de la tarde. Nosotros nos refrescamos con unas bebidas bien frías y el placer para los paladares, refrescante y sabroso, un buen gazpacho andaluz.


Después de comer decidimos seguir nuestra ruta y paramos en Marbella, punto turístico por excelencia en la Costa del Sol y seguramente de Andalucía. Con el lujo de Puerto Banús con sus yates, los grandes chalets, las casas en primera línea de playa y sus playas de arena fina atraen a muchos turistas, especialmente famosos.




Cada persona tiene su plan cuando va a la playa: coger sol, disfrutar de un picnic en familia, jugar a las palas, pescar cuando los bañistas abandonan la playa, realizar obras de arte con la arena y demostrar el artista que llevas dentro o simplemente, el que nosotros finalmente decidimos, relajarnos con el sonido de las olas, en un entorno espectacular, un ambiente agradable y deleitándonos un precioso atardecer.





Y si empezamos nuestro recorrido de la Costa del Sol por el suroeste lo terminaríamos por el sureste, concretamente en El Palo, para conocer de primera mano la técnica de espetar en uno de sus bares más típicos "El Tintero". Y es que este modo de cocinar el pescado, a las brasas, es típico de Málaga. Sobre todo son sardinas las que se doran por ambos lados, atravesadas con precisión por el espeto.




Cajas y cajas de sardinas se espetan cada día y nunca sobran. Las colas son interminables y si no siempre podrás degustarlas accediendo a la subasta de pescado, que consiste en que los camareros sacan los diferentes platos de la cocina y van ofreciéndolos por las mesas. Al final se come con los ojos y acabas escogiendo algún plato que no tenías pensado, y es que los andaluces tienen mucho arte y arte es también su gastronomía.




La playa agota, así que nos recogemos para estar frescos para mañana, que disfrutaremos de la Feria de Málaga. ¿Se volverá a vestir Vero de flamenca? ¡Compruébalo tú mismo leyéndonos mañana!